¿QUÉ ES UN MASTER?

Mientras que un restaurante sabe que sus ingresos provendrán de la venta de sus platillos y una empresa manufacturera de vehículos que son las ventas de carros las que determinan sus utilidades, en la industria de la música nos encontramos con la evidente ausencia de un conocimiento básico. ¿Qué me genera dinero?, a pesar de que esta pregunta puede tener varias respuestas es innegable el hecho de que el principal ingreso de los grandes proyectos artísticos del escenario mainstream proviene de la explotación de sus Masters.

Antes de continuar, es importante recordar varios conceptos básicos de la industria musical, por ejemplo: siempre que estemos hablando de una “canción” se deben identificar los dos universos que la componen. En un primer lugar: la obra musical que fue fijada en ella, la cual se conforma por la línea melódica y letra. Por otro lado, tenemos al fonograma, como la grabación en un día y lugar determinado de la obra en un soporte físico. El tema de las obras musicales y las regalías que surgen de su explotación son una industria totalmente diferente, con reglas y costumbre muy alejadas a las de la industria discográfica; por lo que, para efectos de este artículo, es importante tener en cuenta que nos encontramos hablando de los Masters dentro de la industria discográfica, de modo que todo lo referente a la industria editorial, las obras musicales y documentos como el “Songwriter Split Sheet”, serán sujetos de otro análisis.

Un proyecto musical organizado, con una estructura financiera depurada, sabe que sus ingresos llegarán de cuatro fuentes principales: la industria editorial, el booking (espectáculos en vivo), la explotación de sus marcas e imagen y, por último, la industria discográfica, es aquí donde encontramos nuestro sujeto de investigación: los Masters.

La industria discográfica, en pocas palabras, es aquella que se dedica a la creación, distribución y comercialización de la música grabada, lo que nos da nuestra primera definición de Master, la cual hace referencia a la música que ha sido grabada y fijada en un soporte físico listo para ser distribuido; no obstante, esta definición se queda corta con la realidad, ya que se asimila a la definición de “fonograma”, el cual es la figura jurídica en que recaen los derechos de autor conexos que posee un Productor Fonográfico sobre su grabación, sabemos que es mucho contenido legal en una definición, pero ya regresaremos al fonograma.

Para encontrar una definición más clara de qué es un Master, debemos ir a su origen: un Master hace referencia a lo que se denomina en la industria musical como “Master Recording” o “Grabación Maestra”, expresión usada para identificar la versión final de la grabación de una canción, la cual, una vez que ha pasado por procesos de producción, ingeniería de sonido y mezcla, resulta en el producto final listo para ser comercializado en los diferentes medios de distribución ya sean analógicos o digitales.

Pero, ¿Cuál es la importancia de un Master?, como habíamos mencionado anteriormente, el fonograma, que coloquialmente se denomina como Master, es el epicentro de los derechos patrimoniales que recaen sobre una grabación, por lo que su dueño, o titular, denominado jurídicamente como “Productor Fonográfico”, es el beneficiario de todas las regalías por la explotación de la grabación, las cuales provienen principalmente de tres fuentes:

  • Comunicación pública del fonograma: pagadas por Sociedades de Gestión Colectiva de derechos conexos como es el caso de ACINPRO en Colombia.
  • Regalías de reproducción: aquí se encuentran las regalías generadas por la venta de discos que realice el sello disquero y las regalías pagadas directamente por plataformas digitales de streaming.
  • Regalías de sincronización: son aquellas licencias otorgadas a terceros con la finalidad de utilizar la grabación en una producción audiovisual u otros escenarios como videojuegos o películas.

Por último, será esencial resaltar la figura del “Productor Fonográfico”, dado su papel como titular de los derechos sobre el Master. En la normatividad colombiana encontramos una presunción respecto a quién es el “Productor Fonográfico”, en donde el titular de los derechos sobre la grabación será aquella “Persona natural o jurídica bajo cuya iniciativa, responsabilidad y coordinación, se fijan por primera vez los sonidos de una ejecución u otros sonidos” (Decisión Andina 351 de 1993).

A pesar de lo anterior, siempre será recomendable contar con acuerdos y contratos entre los involucrados en la creación de una canción, ya que hay casos en que la “iniciativa, responsabilidad y coordinación” en el proceso de grabación se ven difuminadas entre varias personas, por lo que la figura de un único “Productor Fonográfico” no es clara, lo que indudablemente resultará en conflictos futuros.

Finalmente, recae en el Productor Fonográfico el cumplimiento de los acuerdos que se realicen con los involucrados en la creación del Master, en donde se haya prometido a los artistas intérpretes, ejecutantes o productores musicales, un porcentaje sobre las regalías generadas por la comercialización del Master.

Escrito por: Mauricio Velásquez abogado de DESTRA Entertainment Lawyers.